En esta publicación te explicamos qué es la procesionaria, por qué es especialmente peligrosa para los perros, qué síntomas debes vigilar y cómo actuar si tu Cane Corso entra en contacto con ella.
¿Qué es la procesionaria del pino?
La procesionaria es la larva de una polilla que suele aparecer en pinares, parques y zonas ajardinadas con pinos y cedros. Su nombre viene de su forma de desplazarse: se mueve en fila india, como si fuera una procesión, especialmente cuando baja del árbol al suelo para enterrarse y completar su ciclo.El mayor problema no es la mordedura, ni un veneno clásico, sino sus pelos urticantes microscópicos, que actúan como agujas irritantes. Estos pelos pueden clavarse en mucosas, piel, ojos y vías respiratorias, liberando sustancias que provocan inflamación intensa.
¿Por qué la procesionaria es tan peligrosa para un perro?
Un perro no necesita comerse la oruga para sufrir daños. En muchos casos, basta con:
• Olerla de cerca
• Lamerla por curiosidad
• Tocar un nido caído o restos en el suelo
• Pasar por una zona donde hay pelos sueltos transportados por viento
El riesgo aumenta porque el perro explora con la boca y el hocico. Y si hay contacto directo con lengua o garganta, puede aparecer una inflamación grave muy rápida. El Cane Corso es un perro potente, con gran masa muscular y una tolerancia alta al esfuerzo. Sin embargo, frente a la procesionaria, el tamaño no protege. De hecho, en perros grandes puede ocurrir algo especialmente problemático:
• Se confían más en el control del paseo, pero el perro puede adelantarse un segundo.
• Tienen un hocico grande y curioso, con capacidad de acercarse mucho a zonas del suelo.
• Si hay reacción fuerte, el edema (hinchazón) puede afectar lengua y laringe igual que en perros pequeños.
Un Cane Corso no “aguanta más” la procesionaria. Si hay contacto, puede ser grave igual.
Zonas típicas donde un Cane Corso puede encontrarse procesionaria
Aunque lo habitual es pensar en pinares, muchos casos ocurren en sitios cotidianos:
Parques urbanos con pinos
Especialmente en zonas donde hay riego, césped y árboles grandes. Las orugas bajan y cruzan caminos.
Caminos de tierra y zonas de montaña
Senderos cerca de pinos, áreas de picnic o accesos a urbanizaciones.
Jardines particulares
En fincas y casas con pinos, el riesgo puede ser recurrente cada año si no se controla.
Zonas con nidos visibles
Los nidos suelen ser “bolsas blancas” en las ramas. Si los ves, esa zona es de riesgo aunque no veas orugas en el suelo.
Síntomas en perros tras contacto con procesionaria
Los síntomas pueden aparecer en minutos. En un Cane Corso, por su tamaño, es posible que tarde un poco más en mostrar señales claras, pero el daño interno puede estar avanzando igual.
Síntomas leves a moderados
• Babeo excesivo (hipersalivación)
• Se rasca la cara o se frota el hocico
• Inflamación en labios o lengua
• Dolor al tragar
• Inquietud y nerviosismo
Síntomas graves (urgencia veterinaria)
• Lengua muy hinchada o con cambio de color (morada, pálida o “blanquecina”)
• Vómitos
• Dificultad respiratoria o respiración ruidosa
• Encías muy rojas o muy pálidas
• Debilidad repentina
• Shock (temblores, colapso)
Un signo muy típico es que el perro “se vuelve loco” de golpe: babear, sacudir la cabeza, rascarse y querer huir.
¿Qué hacer si tu Cane Corso toca o lame una procesionaria?
Aquí hay que ser claro
No es una situación de “esperar a ver si se le pasa”. La actuación rápida marca la diferencia.
Evita que siga lamiéndose
Si puedes, ponle el bozal (si lo llevas) o sujeta el hocico con cuidado para que no empeore la exposición
Lava la zona con agua abundante (sin frotar)
• Enjuaga boca y hocico con agua tibia o fría
• No frotes con toallas, no uses cepillos.
• No uses agua a presión directa dentro de la garganta.
La clave es arrastrar pelos urticantes, no reventarlos ni clavarlos más.
No uses remedios caseros agresivos
Evita vinagre, alcohol, jabón fuerte o “productos desinfectantes”. Puedes empeorar la irritación.
Acude al veterinario de inmediato
Aunque el perro parezca “bien”, puede evolucionar rápido. El veterinario valorará:
• Antiinflamatorios
• Antihistamínicos
• Analgésicos
• Oxígeno si hay compromiso respiratorio
• Control de necrosis en lengua si el contacto fue directo
La mejor forma de proteger a tu Cane Corso es anticiparse
Evita zonas de riesgo en temporada
Si sabes que hay pinos, nidos o avisos municipales, cambia el recorrido.
Paseo con correa corta en áreas críticas
En temporada, la correa corta te da control real. El “solo huele” es suficiente para tener un problema.
Aprende a identificar nidos y procesiones
Si ves filas de orugas en el suelo, aléjate de inmediato y evita que el perro se acerque.
Control en jardines privados
Si tienes pinos en casa, consulta con profesionales de control de plagas. No improvises: manipular nidos sin protección puede ser peligroso también para personas.
Resumiendo, la procesionaria es una amenaza seria para cualquier perro, y el Cane Corso, por muy fuerte que sea, no está protegido ante los pelos urticantes. El contacto puede provocar inflamación severa, daño en lengua y dificultad respiratoria en poco tiempo.


